He decidido apostar por mi verdad, ofrecerme sombra, brindarme paz.

Aceptar las tormentas que no supe navegar.

Ser el faro de mi propio mar.

Estoy aprendiendo a escuchar mi silencio,

a encerrarme donde habita la calma,

a quedarme donde el sosiego se palpa.

Ser mi camino, mi historia, mi último destino.

Me quedo allí donde el alma se puede agrandar.

Por fin estoy aprendiendo a ser mi propio hogar.

Rosaana B.