Mientras en su recorrido la vida te ponga a prueba, sonríe.

Tal vez en el proceso de hacerte fuerte

tu vulnerabilidad se vea lastimada.

Muy probablemente.

Puede incluso que hayas cometido tantos errores

que no aciertes por dónde empezar a perdonarte.

No importa mucho.

Eso sí: sonríe, porque si no lo haces,

a este mundo le faltará tu primavera.

Rosaana B.